Estudios realizados recientemente confirman que el 60% de los trabajadores que usan mensajería instantánea en el trabajo lo hace para contactar con usuarios fuera de su organización. Además un 43% lo utiliza para compartir contenido que no tiene relación con el trabajo, por lo que la posibilidad de introducir contenidos peligrosos es bastante elevada.
Los sistemas de mensajería instantánea han evolucionado al mismo tiempo que Internet y los dispositivos con conexión. En un principio servicios de chat en los ordenadores abrieron la puerta a la comunicación instantánea escrita en ordenadores. Servicios como Hotmail Messenger o Yahoo Messenger se popularizaron a gran velocidad e hicieron de la mensajería instantánea un fenómeno de masas.
En la actualidad, con la llegada de los dispositivos móviles, los sistemas de mensajería instantánea tienen una segunda juventud, y los usuarios aprovechan sus posibilidades para el ámbito personal y profesional. El problema es que el su sistemas de mensajería instantánea puede suponer un problema para la seguridad, sobre todo en el ámbito del trabajo.
El problema llega porque los usuarios no limitan el uso de las tecnologías para los fines profesionales y porque el malware en dispositivos móviles no para de aumentar. Los casos de malware en dispositivos como Android son cada vez más frecuentes y estas amenazas se pueden transferir a través de los sistemas de mensajería instantánea.
De esta forma, teniendo en cuenta el aumento de amenazas, los trabajadores deberían mantener un especial cuidado a la hora de utilizar servicios de mensajería instantánea, pero esto no sucede.
En el estudio sobre cómo se usan en las empresas estos sistemas de comunicación se puede apreciar que no hay un uso responsable generalizado. Aproximadamente el 60% de quienes participaron en el estudio, aseguraron que usan los sistemas de mensajería instantánea para comunicarse con personas fuera de su trabajo, por lo que se hace un uso incorrecto de esta tecnología en la oficina.
Además, Un 43% asegura que usa la mensajería instantánea para compartir contenidos no relacionados con el trabajo. Este dato de nuevo pone de manifiesto el uso indebido del sistema, pero además, es un ejemplo de lo peligroso a nivel de seguridad que puede ser. Los usuarios comparten contenidos que no son del trabajo y que pueden estar infectados con malware, lo que haría que el sistema de su equipo profesional sea vulnerable y por extensión el resto de la red.
El último dato preocupante del estudio es que el 29% de los encuestados confirman que usan los sistemas de mensajería para enviar contenidos que no quieren que su jefe conozca. En este caso, estos contenidos pueden suponer filtración de información sensible de la compañía y de nuevo ser una seria amenaza para todo el sistema.